viernes, 10 de septiembre de 2010

Formatos de imagen JPG y RAW

Una cosa que no se suele tener muy en cuenta, es el formato de imagen con el cual vamos a sacar las fotos. Casi podemos decir que, prácticamente hay dos formatos de imagen estandarizados, JPG y RAW, y dichos formatos tiene características muy diferentes. Al inicio del boom digital, algunas cámaras eran capaces de sacar fotografías en TIFF e incluso algunas en BMP, no obstante, con el paso del tiempo, estos formatos desaparecieron de la cámaras digitales al ser muy poco prácticos.

Volviendo al JPG y RAW, vamos a nombrar las principales diferencias existentes,  que podrán determinar si podremos o no, recuperar una fotografía que nos ha salido mal expuesta.
  • JPG: Es un formato de imagen comprimido, por lo que el archivo resultante pesa muy poco, o lo que es lo mismo, tiene poco peso. Es el utilizado por la mayoría de las personas y saca fotografías con la calidad que le permite la cámara. Este formato permite que se pueda ajustar el tamaño de la compresión de la imagen, normalmente tiene tres modos (alto, medio y bajo), con el cual podremos ajustar el peso del archivo dependiendo de la foto que queramos hacer y el espacio que nos quede en la tarjeta de memoria. Esta capacidad de ajuste tiene sus inconvenientes, aunque naturales y normales, a mayor cantidad de compresión, mayor pérdida de calidad. Aunque los resultados de este archivo suelen ser de buena calidad (si la fotografía se ha sacado bien) tiene el inconveniente de que la imagen es el "resultado final", por lo que una vez en el ordenador, apenas podremos trabajar sobre ella sin perder calidad. También hay que tener mucho cuidado a la hora de guardar el archivo, cada vez que guardemos sobre el mismo archivo, éste se irá comprimiendo más y más, con la consiguiente perdida de calidad. No hay que olvidarse que trabajamos sobre un archivo que se comprime cada vez que se guarda.

Pérdida de caildad JPG
JPG guardado varias veces. Picar para ampliar.
JPG
JPG original. Picar para ampliar.
  • RAW: Se dice que es un formato en bruto y sin comprimir, la imagen que saquemos es la que veremos, ya que contiene toda la información del momento en el cual se ha sacado. Su inconveniente es que el archivo es muy grande, pesa mucho, pero sus ventajas superan con creces a este inconveniente. Cuando trabajamos con él, al contrario que con los JPG, el archivo no se modifica, sino que se crea un archivo paralelo que contiene la información de la imagen resultante. Además, tiene la ventaja de que, como ha recogido toda la información del momento de la toma, si la fotografía nos ha salido mal (dentro de unos límites, claro) tenemos la posibilidad de rehacer los valores de exposición..
Hay que decir que el formato RAW no lo incorporan todas las cámaras, por ejemplo, la mayoría de las compactas no lo traen, al ser un archivo que pesa mucho, resulta poco práctico para la mayoría de los aficionados o para las personas que quieren una compacta simplemente para sacar fotos. El formato RAW es mayormente utilizado por aficionados a la fotografía y por profesionales, ya que tienen un mayor margen de dominio sobre la imagen.

Personalmente, desde que descubrí este formato suelo utilizarlo mucho por las ventajas que ya he comentado y, la verdad, se nota la diferencia. Si la cámara que tienes te permite RAW, prueba, creo que te llevarás una grata sorpresa en el post procesado.