viernes, 6 de mayo de 2011

Zapata de cierre rápido

Es un sistema muy interesante y práctico que llevan los trípodes de gama alta y media, aunque también lo he visto en alguno de gama básica, aunque no es lo normal. Dicho sistema consiste en una zapata o base extraíble, con un tornillo en el cual se atornilla la cámara para fijarla a un trípode. Al ser extraíble, no es necesario atornillar la cámara cada vez que se va a utilizar el trípode y desatornillarla cuando no, estarán siempre atornillados, base y cámara, y la colocación en en trípode será mucho más rápida y sencilla, ya que se vuelve a acoplar por medio de un raíl que hace deslizar la base hacia una zona segura.

El único inconveniente de este sistema, es que no hay un estándar de acoplado de zapata y trípode, por lo que si tenemos varios trípodes de marcas diferentes, este sistema puede resultar tan útil, como el no tenerlo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Stop Motion

¿Qué es esto? es una técnica que se parece mucho a la del Time lapse, solo que en vez de sacar las imágenes de una forma continuada y acelerar su linea de tiempo para que parezca que sucede un movimiento seguido y natural, las imágenes tienen el fin de mostrar una historia, foto a foto, y no es necesario acelerar su línea de tiempo.

También se le conoce como "foto a foto", "parada de imagen" o "animación en volumen". En otras palabras, es una técnica de animación que consiste en generar un movimiento a través de objetos estáticos.

Lo mejor es ver lo que es con un ejemplo y como dice el refrán, "una imagen vale más que mil palabras".

 

Vía: (vídeo) Youtube.com

lunes, 2 de mayo de 2011

Tarjetas de memoria

Por lo general, cuando compramos una cámara estamos tan exaltados por nuestro nuevo "juguete" que no reparamos en la tarjeta de memoria que lleva, solo nos preocupa comprar una que le sirva y a sacar fotos. Hay algunos datos que debemos saber de las tarjetas, ya que no todas sirven para la misma cámara e incluso hay algunas que, aunque aparentemente podrían servir porque encajan a la perfección, pueden tener ciertas características harán que sea incompatible con la cámara y por lo tanto no la reconocerán.

Lo primero que debemos hacer es leer el manual de la cámara y averiguar que tipo de tarjetas admite. Existen muchos formatos de tarjeta, los modelos más utilizados actualmente son:
- Memory Stick: formato de tarjetas utilizada solo por los productos.
- SD o Secure Digital: Un formato desarrollado por Panasonic y quizás la más estandarizada.
- XD-Picture Digital: Otro formato de tarjeta, desarrollada por Olympus y Fujifilm para sus cámaras.
- CF o Compac Flash: Una de las primeras tarjetas de memoria que, aún hoy en día, se sigue utilizando.

Por si fuera poco, dentro de estos formatos de modelos existe una gran variedad de características que las diferencian unas de otras, llegando al punto que, a veces, algunas cámaras no son capaces de reconocer estás características extras, haciendo la tarjeta inservible para dicha cámara. Por ejemplo, hay cámaras que reconocen las tarjetas SD, pero no las SDHC o las SDXC, extensiones que indican una mayor capacidad, o las Memory Stick, PRO o PRO Duo, las cuales también pueden ser incompatibles con algunas cámaras, por citar solo algunas tarjetas.

Como ya he dicho, es recomendable saber que tarjetas acepta, para adquirir la que más se adapte a nuestros hábitos fotográficos y maximizar el rendimiento de nuestra cámara. Por ejemplo, si solemos hacer ráfagas de disparos nos convendría una tarjeta de gran velocidad de escritura para evitar que nuestra cámara se pare en medio de una ráfaga o se ralentice durante las tomas. Obviamente esto repercute en el precio, pero también suele ser sinónimo de calidad.
La calidad de la tarjeta se basa en la tasa de lectura/escritura, y partiendo de que 3Mb/sg equivale a una tasa de lectura/escritura de una tarjeta de 20x, las tasas habituales son la siguientes:
  • 9 MB/sg = 60x
  • 10 MB/sg = 66x
  • 20 MB/sg = 133x
  • 45 MB/sg = 300x
Otro aspecto a tener en cuenta es la capacidad. Si sacamos muchas fotos nos convendría una tarjeta de gran capacidad o varias de menor capacidad. Hay quien prefiere varias de menor capacidad, por si se estropea o pierde una no perder todas las fotos, pero eso es una cuestión personal.

Como vemos, es mejor fijarse y mirar que tarjeta nos conviene, que comprar una que despues se nos quede corta o no cumpla con las exigencias que le pedimos, teniendo que hacer un gasto extra más tarde para adquirir otra.