El otro día hablamos de las
cámaras sumergibles, para ir a la playa o piscina, quizás una opción algo "cara" y poco práctica para alguien que no quiera gastarse mucho dinero en una cámara nueva o simplemente la ve como un gasto innecesario, cuando la suya aun funciona bien y hace buenas fotos. Existe otra alternativa, quizás más, ¿económica? pero si más práctica que el adquirir una cámara nueva sumergible, hablamos de las fundas o carcasas submarinas.
La gran ventaja de ese nuevo accesorio, es que no es necesario comprar una cámara nueva, sino que nuestra cámara se introduce dentro de la funda o carcasa y queda completamente protegida del agua. Podemos distinguirlas en dos grupos; fundas (más económicas) y carcasas (más resistentes).
Fundas: No son otra cosa que una bolsa de plástico sellada herméticamente, en sus versiones más sencillas. Otras fundas suelen incorporar un pequeño tubo, con un cristal, para las cámaras con
zoom. Suelen alcanzar profundidades de entre 1 y 5 metros y su precio está a partir de los 35€, hay que reconocer que es un precio muy atractivo. Además, al ser fundas no pesan mucho, no son aparatosas y sirven de protección, no solo para el agua, sino para evitar que entre arena o cualquier otro agente externo dentro de la cámara.
Carcasas: Son cajas de plástico selladas herméticamente por medio de gomas y cierres a presión. Aunque cada fabricante suele tener carcasas para sus modelos, existen marcas especializadas en este tipo de accesorios que fabrican para casi cualquier modelo de cámara existente en el mercado y otros modelos, en que el mecanismo interior (para ajustar los controles de la cámara) puede ser adaptado según la cámara. El inconveniente de las carcasas es que son mucho más caras que las fundas y cuestan casi lo mismo que una compacta nueva (más de 200€), además, si cambiamos de cámara y hemos comprado una carcasa que solo se ajusta a nuestra cámara (lo más probable), posiblemente la carcasa luego no nos servirá para nada. Como punto a favor, las carcasas alcanzan mayor profundidad que las fundas y son más resistentes en todos los aspectos.
Por último, al igual que las cámaras submarinas, las carcasas y fundas llevan un mantenimiento que ayuda a prevenir su deterioro, como es; el lavarlas con aguadulce después de su uso y no dejar que el sol de directamente sobre ellas, para evitar que la goma y sus partes de sellado se dilaten y se "pasen", no obstante, todas traen una serie de instrucciones respecto a su mantenimiento.