La ley de la mirada es muy parecida a la ley del movimiento, lo único que cambia es que en vez del movimiento lo que fotografiamos es la dirección de la mirada.
Cuando fotografiamos a alguien que mira en una determinada dirección, deberemos dejar más espacio libre en la dirección a la que dirige su mirada que a la parte de atrás, esto dará mayor dinamismo y frescura a la foto. Haga sus pruebas caseras y ya verá como aún sin ser una foto trabajada, mejora el aspecto del encuadre de la misma.