El otro día estaba navegando por el ciberespacio en busca de información para rellenar el espacio vacío de mis conocimientos respecto a mi hobby, la fotografía, (suena mejor que decir enviciado con Internet) y encontré esta información que puede ser una solución útil y económica. Se trata de la reutilización de una brocha como utensilio de limpieza de nuestro equipo.

La cosa es tan sencilla como:
- Reutilizar o comprar una brocha pequeña.
- Cortar el mango con una pequeña segueta, sierra o con lo que mejor podamos.
- Hacer un pequeño agujero unos milímetros por debajo de donde hemos cortado.
- En ese agujero, colocaremos una argolla de llavero.
- Opcional hacer los acabados: limar, identificar, pintar...
En mi caso no tengo brochas que se ajusten a la practicidad de lo que se necesita (brochas estrechas o pequeñas), pero bastará con que compre alguna en una tienda de "Todo a un Euro", que cumplirá su función igual que alguna hecha específicamente para fotografía, fabricada con cerdas de cebra del África Tropical, bañadas con aguas del mar muerto y tratadas con seda de arañas de la India para una mejor suavidad y ternura a nuestra cámara (y esa ternura y suavidad nos costará un pico).
Vía: DigitalCameraWorld
1 comentario :
Gran y útil consejo. No tengo brocha pero esta es una gran idea. Gracias.
Saludos.
Ramón
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